El gobierno decidió no aumentar los combustibles pese a que la URSEA recomendaba subas de hasta 31%
El Poder Ejecutivo resolvió mantener sin cambios los precios de las naftas, el gasoil y el supergás durante noviembre. La decisión evita trasladar a los consumidores aumentos de aproximadamente $3 por litro en las naftas y casi $20 en el gasoil, según los valores de referencia publicados por la URSEA.

El gobierno de Yamandú Orsi anunció este viernes 30 de octubre que los precios de todos los combustibles permanecerán sin modificaciones durante noviembre, a pesar de que los valores de referencia calculados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) indicaban aumentos de hasta 31,3%.
La decisión del Poder Ejecutivo implica que la nafta Súper 95 continuará costando $90,45 por litro, el gasoil 50S se mantendrá en $62,79 y el supergás seguirá a $93,56 por kilogramo.
¿Cuánto habrían aumentado los combustibles?
De acuerdo con el informe publicado por la URSEA, la aplicación de los precios de venta al público de referencia habría significado incrementos importantes, especialmente para el gasoil.
La nafta Súper 95 habría pasado de $90,45 a $93,48 por litro, un incremento del 3,35%. En el caso de la nafta Premium 97, el precio de referencia alcanzaba los $96,37, frente a los $93,01 actuales.
La diferencia más significativa se registraba en el gasoil 50S, cuyo precio de referencia llegaba a $82,47 por litro, casi $20 por encima de su valor vigente. Esto representaba un aumento del 31,34%.
Sin embargo, el Poder Ejecutivo resolvió no aplicar esos incrementos y mantener los precios actuales durante todo noviembre.
Una política para amortiguar el impacto internacional
Según explicó el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), la medida forma parte de una estrategia que el gobierno implementa desde abril para moderar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo sobre los precios de los combustibles en Uruguay.
La política comenzó a aplicarse en el contexto del conflicto en Medio Oriente, que generó fuertes movimientos en los mercados internacionales de energía.
El mecanismo permite que el Poder Ejecutivo evalúe mensualmente la evolución de los precios internacionales, la situación financiera de ANCAP y las condiciones de abastecimiento antes de determinar los valores que pagarán los consumidores.
En octubre, el gobierno había autorizado aumentos del 2% en las naftas y del 7% en el gasoil, aunque por debajo de los valores de referencia establecidos por la URSEA. Para noviembre, en cambio, resolvió mantener sin cambios todos los precios.
La decisión evita trasladar los incrementos a los consumidores
Desde el Ministerio de Industria señalaron que el objetivo es reducir el impacto de las fluctuaciones internacionales sobre el mercado interno y brindar mayor estabilidad a los consumidores.
El Ejecutivo destacó además que la capacidad de refinación de ANCAP contribuye a sostener esta estrategia de amortiguación.
La decisión se ampara en el Decreto 130/025, que permite suspender transitoriamente el mecanismo habitual de ajuste de los combustibles ante circunstancias excepcionales que afecten significativamente el equilibrio del sistema de precios.
De esta manera, el gobierno resolvió mantener los valores actuales en lugar de aplicar los incrementos de referencia de la URSEA, evitando que las subas internacionales se trasladen directamente a los surtidores durante noviembre.
La resolución regirá desde el 1.º de noviembre y alcanzará a todos los combustibles comercializados en el país.
