Izquierda Uruguay

Marioneta de Trump llega al poder en Colombia

Abelardo ganó las elecciones en Colombia con una diferencia mínima en votos de apenas el 0,96% frente a Iván Cepeda. De la Espriella no representa una derecha tradicional colombiana, sino una más radical alineada a Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele.

Melina Arreche·25 de junio de 2026

A lo largo de sus apariciones públicas, Abelardo De la Espriella fue prometiendo "destripar" a las fuerzas de izquierda, extraditar de manera sumaria a Gustavo Petro a Estados Unidos y meter preso a Iván Cepeda, catalogando a la oposición de izquierda como "enemigos irreconciliables" de la República.

X nos mostró cómo desde Estados Unidos actuaron para influir directamente en las elecciones colombianas y para acelerar la aceptación de la victoria de Abelardo de la Espriella. Estas interacciones en redes sociales funcionaron como una campaña abierta de apoyo a la derecha radical en América Latina.

El presidente de Argentina, Javier Milei, publicó en X un mensaje que rápidamente se viralizó: "EL LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA...!!! Felicito enormemente a @ABDELAESPRIELLA por su histórica victoria en Colombia. Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen organizado transnacional y al narcotráfico. La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás. VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!!".

De la Espriella y Milei acordaron formar una "liga maravillosa de felinos" para enfrentarse al “avance de la izquierda” en la región.

Desde Ecuador, el presidente Daniel Noboa también le mandó un mensaje a través de X: "Hoy Colombia eligió el orden sobre la impunidad. Felicitaciones a Abelardo de la Espriella por esta victoria. Compartimos la convicción de que nuestra región merece seguridad, progreso y gobiernos que enfrenten al crimen sin excusas".

La felicitación de Noboa se dio en medio de intensas acusaciones de "deliberada interferencia" en los asuntos internos de Colombia. Unas semanas antes de las elecciones, en un encuentro virtual con De la Espriella, Noboa aceptó eliminar por su cuenta los aranceles sobre productos colombianos como un gesto de buena voluntad solo para beneficiar al candidato ultraconservador.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, también felicitó de inmediato al presidente electo, conectando la victoria con su propia doctrina nacionalista: "Felicito a Abelardo de la Espriella... por su gran triunfo electoral. Comienza una nueva etapa de libertad para Colombia que les permitirá recuperar la seguridad y la prosperidad. Firme por la Patria".

Los dos comparten una agenda que prioriza los controles en las fronteras y sobre la inmigración, y muestran un fuerte rechazo al multilateralismo y a la influencia de las Naciones Unidas.

El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su canciller, Gideon Saar, felicitaron al mandatario electo por un triunfo que "fortalece el vínculo entre Israel y Colombia... los amigos de Israel siguen ganando".

De la Espriella ha prometido restablecer rápidamente las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, las cuales se rompieron durante el gobierno de Petro, y aplicar los métodos de defensa de las Fuerzas de Defensa de Israel en la seguridad interna de Colombia.

Trump, además de felicitar a lo grande a Abelardo al momento de la victoria, llegó a advertir durante el proceso de campaña que bajo un eventual gobierno del "izquierdista marxista radical" Iván Cepeda, Colombia corría el riesgo de perder el apoyo económico y militar de la Casa Blanca. Otros altos mandos del gobierno de Estados Unidos al ver los resultados de las elecciones también dieron sus estratégicas felicitaciones en X.

Y Colombia ahora sí será parte del Escudo de las Américas, y tendrá un papel central dentro de esta alianza impulsada por Donald Trump que busca reforzar la influencia de Estados Unidos en la región. Como parte de este acuerdo, las Fuerzas Militares de Colombia trabajarán de forma coordinada con el Pentágono para trabajar la supuesta lucha contra los cárteles del narcotráfico. Esto reflejará una participación militar de Estados Unidos en Colombia mucho mayor.